17 de Octubre de 2018

Opinión

Otra vez majados

Al alcalde Mauricio Vila Dosal le estalló en las manos el problema de los tianguistas y sus explotadores.

Compartir en Facebook Otra vez majadosCompartir en Twiiter Otra vez majados

Cualquiera no cegado por malsanas pasiones se da cuenta de que al alcalde Mauricio Vila Dosal le estalló en las manos el problema de los tianguistas y sus explotadores –tanto dentro como fuera de la administración municipal-. Era una bomba de tiempo que en algún momento iba a explotar.

Sin embargo, a no ser que el edil sea un ingenuo –lo cual no cree nadie-, seguramente sabía de la gran corrupción que de la mano con la delincuencia mafiosa generó el serio problema que hoy representan las decenas de esos mercados –el número total nadie lo conoce, aunque oficialmente se habla de 55-, de mercancía de dudosa procedencia y mala calidad o francamente ilícita.

Tan conocía el problema que los mismos vendedores y sus patrones le recordaron en una manifestación a las puertas del Palacio Municipal que en su campaña los visitó y les pidió su voto –que no se obtiene en estos casos a cambio de nada- y que los traicionó.

Tan lo conocía que el miércoles 21 pasado anunció una “reordenación” de esos “espacios públicos” –nótese la peculiar interpretación de las palabras que para quienes las usan significan “cobrarles directamente” y darles servicios para que usurpen con más comodidad bienes que no pertenecen ni a ellos ni a la autoridad que los administra, sino a la comunidad-. Si de verdad hubiera la intención de “reordenar” esos “espacios públicos”, lo que se tendría que hacer sería devolverlos para el uso y  disfrute de todos.

Tan lo sabía que dispuso el cese o reubicación de inspectores de mercados, a quienes retira no por ser probos y ejemplares servidores públicos, y la contratación de nuevos con “mejores perfiles”.

Puesto que no podemos acusar de ingenuo al alcalde, tenemos que concluir que la solución será mantener el uso ilegal de “espacios públicos” por los mafiosos que  manejan a los tianguistas y dar un viso de legalidad al cobro que a los únicos que beneficia es a comerciantes fuera de la ley y a las arcas municipales. 

Los ciudadanos, propietarios de esos “espacios públicos”, salimos majados. Otra vez.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios