21 de Enero de 2018

Opinión

Por una Mérida para todos

El modelo de desarrollo urbano de una ciudad se debe concretar en la integración de los espacios públicos, de las actividades económicas y de los servicios.

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La definición del desarrollo urbano de una ciudad a largo plazo debe enmarcar sus propuestas en las ideas y conceptos de una ciudad contenida, que crea lugares definidos con cualidades propias dentro de límites que se perciben claramente y se respetan; cercana, es decir, una ciudad en la que sus habitantes conviven en la diversidad social y cultural y disfrutan de la cercanía de los satisfactores; ordenada, es decir, una ciudad en la que se minimizan los conflictos de los usos del suelo y se crean condiciones que fortalecen la economía y la distribución equitativa de servicios de calidad; y comunicada, creando las condiciones para que todos sus ciudadanos puedan acceder eficientemente a los servicios, al empleo y a los espacios de ocio y convivencia.

El modelo de desarrollo urbano de una ciudad se debe concretar en la integración de los espacios públicos, de las actividades económicas y de los servicios, con una adecuada conectividad, un sistema vial integral, que aloje un sistema de transporte adecuado para todos sus habitantes, que satisfaga todas sus necesidades, y un concepto de vivienda que permita su densificación en condiciones de equidad.

Para alcanzar estos objetivos, enmarcados en el bien común y la calidad urbana, es necesario un marco normativo adecuado, por lo que tenemos que acordar, sociedad y gobierno, un orden de gestión urbana, que abarque: la regulación urbana, con instrumentos claros, eficaces y fáciles de cumplir, para garantizar la calidad de la ciudad; de planeación urbana, en un marco de visiones consensuadas a largo plazo que orienten y regulen el desarrollo equitativo y seguro; la promoción urbana, para elaborar, concretar y evaluar proyectos urbanos de conjunto, estratégicos, detonadores y de interés general; y, lo más importante, la imaginación urbana, acordando nuevos escenarios, nuevas ideas de ciudad, que consideren la imaginación colectiva y propicien una participación amplia y efectiva de la sociedad.

En este contexto, el tema central es la ciudad posible, la ciudad que realmente podemos gestionar y construir, con todo lo que integra la ciudad deseada por todos, y que seamos capaces de concretar a corto plazo. 

Estamos comenzando. Sigamos juntos. 

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