24 de Septiembre de 2018

Opinión

Respeto a la vida, canto de amor y esperanza

El mundo entero no debe olvidar los horrores que algunos humanos perpetran en contra de otros seres humanos...

Compartir en Facebook Respeto a la vida, canto de amor y esperanzaCompartir en Twiiter Respeto a la vida, canto de amor y esperanza

Sorpresa, enojo, miedo, indignación y otros sentimientos negativos causó la triste noticia de un menor de edad que agredió a balazos a sus compañeros de escuela y a una maestra en la ciudad de Monterrey, para luego quitarse la vida.

Un hecho fuera de lugar que debe de servir para encender los focos rojos en el tema de la violencia, que debe ser erradicada de cualquier sociedad que se precie de ser civilizada, proclive al bien, hacia los valores y no partidaria del mal, el odio, el fanatismo, los prejuicios, los antivalores pues.

En este triste caso hay padres que se enojan por la operación mochila para impedir la entrada de drogas y armas en las escuelas. ¿Qué tal operación mochila para ver qué sale de nuestras casas?

El mundo entero no debe olvidar los horrores que algunos humanos perpetran en contra de otros seres humanos, haciendo válido aquello de que el hombre es el lobo del hombre.

El próximo viernes es el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, a fin de evitar las atrocidades cometidas en la Segunda Guerra Mundial.

No solamente León Tolstoi en su magnífica novela La guerra y la paz ha pintado magistralmente esas atrocidades, otros escritores también se han referido a ellas, sin olvidarnos de Ernest Hemingway en Por quién doblan las campanas, construyendo, literariamente hablando, algo hermoso, de lo peor que haya inventado el hombre: la guerra para imponer su voluntad a través de la muerte.

¿Qué puede llevar a un niño, un adolescente a terminar con la vida de otros y la suya misma? ¿Las mismas ideas y sentimientos que llevan a un adulto a hacer algo similar?

El milagro de la vida se repite incesantemente con el nacimiento de un nuevo ser, cuando la ternura de los padres se desborda en un canto de amor, de fe, de esperanza…

¿Por qué destruir esa vida inculcándole con los malos ejemplos la hiel del dolor, el desamor, la desesperanza?

Luchemos por quienes esperan de nosotros la mano amiga y la palabra de aliento que sólo podremos darles siendo mejores seres humanos…

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios