16 de Octubre de 2018

Opinión

'San Paquito'

La soberbia actuación bajo los tres palotes del portero Guillermo Ochoa evitó por lo menos tres goles de los amazónicos con atajadas espectaculares.

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¡Que el Diablo me lleve! Así solía decir el marino más legendario de las historietas cómicas: Popeye, cuando se sorprendía, por lo general, con alguna maldad de su archirrival Brutus.

Pues el martes, sinceramente, me sorprendió el empate a cero pepinos entre la selección nacional de “mexican curios” y su similar de Brasil, la tierra donde las chicas de Ipanema dejaron de ser mitos para convertirse en realidades.

Pero, independientemente del resultado, los ahijados de Miguel “Piojo” Herrera le jugaron tremendamente a los chamacos de “Felipao” con marcas correctas, coberturas a tiempo, contraataques peligrosos y, principalmente, la soberbia actuación bajo los tres palotes del portero Guillermo Ochoa, quien evitó por lo menos tres goles de los amazónicos con atajadas espectaculares. 

“San Ochoa”, al cual se le negó la titularidad en los dos anteriores Mundiales (Alemania 2006, muy chavo; y Sudáfrica 2010, por orden de Javier “Mactá” Aguirre), está convertido en un atajador de primer nivel. Se nota que su chamba de tres temporadas con el Ajaccio, de la Liga Uno de Francia, rindió frutos.

Cierto, el Ajaccio y Paco Memo descendieron a la Segunda División la actual temporada, pero el ex jugador de los “Zopilotes” del América detuvo lo que humanamente pudo de sus rivales. En ocasiones lo golearon pero, sin duda, aprendió a ser un mejor jugador en su posición.

Claro, no todo fue mérito de “San Ochoa”. El resto de los jugadores se partieron la “máuser” en el campo y demostraron que iban a vender muy cara su presumible derrota. Pero no fue así. Estoy seguro que miles y miles de aficionados (entre ellos, su servidor, y lo señalé en mi anterior columna) pronosticaron una derrota; pocos, muy pocos, un empate y la minoría raquítica, una victoria.

Empatarle a la escuadra anfitriona, cinco veces campeona mundial y, sin duda, favorita para llegar a la final y ganarla (de lo contrario, millones de ciudadanos quemarán con leña verde del Amazonas a la presidenta Dilma Rousseff), no es algo sencillo. 

En el juego, los “ratoncitos verdes” demostraron carácter y muchos blanquillos. 

Ojalá que en su último partido de grupo contra Croacia no la vayan a cajetear y se hayan vuelto soberbios. 

Hasta el momento no han asegurado su calificación y con combinaciones de resultados, en caso de perder ante los ex yugoslavos, podrían quedar fuera.

PRIMERA CAIDA.- En definitiva, Paco Memo fue la figura del encuentro. Todos lo reconocieron. Con esa presencia ante el marco, “El Piojo” Herrera demostró que su decisión de poner como titular al oriundo de Jalisco no estuvo equivocada. Ni modo, Jesús Corona, muérete de envidia.

SEGUNDA CAIDA.- La disciplina táctica de los jugadores es sobresaliente. Hay una escuadra base que parte desde el arquero y culmina con el “Horrible” Peralta. Pocos cambios; el martes entró de relevo Raúl Jiménez, prometedor delantero americanista.

TERCERA CAIDA.- ¡Que el Diablo me lleve! ¡Partidazo del Tri!

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