21 de Noviembre de 2018

Opinión

Un triste final

En los 31 días de mayo hubo 14 homicidios más que en los 30 días de abril de ese año, en los que ocurrieron 165 asesinatos...

Compartir en Facebook Un triste finalCompartir en Twiiter Un triste final

Sólo en los primeros dos días de este nuevo año, 2017, seis personas fueron ejecutadas en el bello pero peligrosísimo estado de Guerrero, entre ellas un militar y un policía. Y apenas hace cinco días, una maestra originaria de Yucatán, junto con su ex esposo y su hijo de 14 años de edad.

Y como antecedente, sólo por mencionar mayo de 2016, en Guerrero ocurrieron 179 homicidios con características de los crímenes de la delincuencia organizada, y que al final del año anterior sumaron 871 asesinatos, 178 más que en 2015, lo que representa un aumento del 25.6 por ciento.

De acuerdo con un recuento de la información publicada por las autoridades policiacas de Guerrero, se contabilizaron, sólo en mayo de 2016, 81 ejecuciones que ocurrieron en Acapulco, que tiene el 45.2 por ciento del total del estado, y 98 en otros 25 municipios de la entidad.

En los 31 días de mayo hubo 14 homicidios más que en los 30 días de abril de ese año, en los que ocurrieron 165 asesinatos, lo que significa un aumento del 8.4 por ciento.

Las víctimas fueron ejecutadas a balazos, golpes, con navaja, machete, piedras, degolladas y un hombre fue desmembrado y depositado en bolsas negras. En algunos casos les dejaron narcomensajes.

PRIMERA CAIDA.- Nadie se salvó. Está el caso de la maestra de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), la yucateca Joany Rosado Peña, su ex esposo y su hijo de 14 años que fueron asesinados la noche del domingo en Chilpancingo, la capital guerrerense. El cuerpo de Joany fue encontrado tirado en un puente del Río Papagayo, por la carretera federal Chilpancingo-Acapulco, y los de su ex pareja sentimental Nicéforo Cabrera y del menor Isaac Daniel Cabrera Rosado fueron localizados en su domicilio de la colonia Recursos Hidráulicos, a 300 metros atrás del Palacio de Gobierno.

SEGUNDA CAIDA.- De acuerdo con los primeros indicios, la docente, que tenía un cargo en el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (Stauag), habría sido secuestrada, luego de que fueran asesinados su hijo y su ex esposo, y posteriormente fue asesinada y su cuerpo abandonado. Las autoridades informaron que Nicéforo Cabrera era médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y que Isaac Daniel Cabrera era portero del equipo de Cuarta División profesional del Real Chivas, filial de la escuadra de Primera División Club Guadalajara. La trabajadora universitaria, originaria de Yucatán, hace diez años fundó la Escuela de Enfermería número 5 de la UAG en Coyuca de Catalán, en la región de Tierra Caliente.

TERCERA CAIDA.- El caso de la maestra asesinada no es el único que ocurrió en 2016. En diciembre, los trabajadores de la Facultad de Psicología de la UAG Francisco Javier Ramírez García y César Urrutia Guerrero fueron secuestrados por un grupo armado en Acapulco. Dos semanas después fue encontrado muerto Francisco Javier, trabajador administrativo de esa facultad.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios