19 de Septiembre de 2018

Mundo

 / Ebola

Médico contagiado de ébola solía abrazar a todos

Las personas que han trabajado con Craig Spencer lo califican como un benefactor trotamundos que no teme ayudar a la gente.

Craig Spencer estuvo en Guinea en la campaña contra el ébola, desde mediados de septiembre hasta la semana pasada. (Twitter/JamesGMatheson)
Craig Spencer estuvo en Guinea en la campaña contra el ébola, desde mediados de septiembre hasta la semana pasada. (Twitter/JamesGMatheson)
Compartir en Facebook Médico contagiado de ébola solía abrazar a todosCompartir en Twiiter Médico contagiado de ébola solía abrazar a todos

Agencias
NUEVA YORK, EU.- Craig Spencer, el médico que recibe atención por ébola en la ciudad de Nueva York, es el tipo de benefactor trotamundos que podría entrar en una pequeña aldea africana y, a pesar de no conocer el idioma, ganarse a la gente solo a través de sus abrazos, según personas que han trabajado con él.

Incluso antes de viajar a Guinea durante el verano boreal con la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, el doctor de 33 años había acumulado lo que para otros sería toda una vida de viajes alrededor del mundo, la mayoría de ellos al servicio de los pobres.

Solo en los últimos tres años, Spencer, un médico primario en el Hospital Presbyterian de Nueva York/Centro Médico de la Universidad de Columbia, viajó a Ruanda para trabajar con un plan que enseña a atender casos de urgencias, fue voluntario en una clínica en Burundi, ayudó a investigar una enfermedad parasitaria infecciosa en la República Democrática del Congo y visitó a 32 aldeas de Indonesia para hacer una encuesta de salud pública.

"Nunca tuvo miedo de mancharse las manos ni los pies", dijo el doctor Deogratias Niyizonkiza, fundador de Village Health Works, el grupo de ayuda con el que pasó cuatro meses en Burundi en 2012.

"Entró en este entorno, un país que realmente no está bien, sin conocer el idioma y hacía que todo el mundo se sintiese cómodo. Es una tarea realmente vasta y aun así ayudó mucho a las personas, dijo Niyizonkiza. "Habló con todo el mundo, incluyendo la gente que trabajaba en el laboratorio (...) Su idioma era solo abrazar y sonreír".

En medio de todo esto, Spencer corrió el maratón de Nueva York en 2013 en un tiempo respetable para un aficionado, tres horas y 43 minutos.

De acuerdo con The Associated Press, Spencer fue hospitalizado el jueves en el Bellevue Hospital Center de Nueva York, seis días después de regresar de Guinea. Funcionarios de salud dijeron que comenzó a sentirse mal el martes, el miércoles pasó el día en la ciudad y el jueves por la mañana, cuando desarrolló fiebre, alertó a las autoridades.

Los expertos han asegurado repetidamente a la ciudadanía que hay pocas posibilidades de que Spencer extendiese el virus antes de desarrollar síntomas, pero el caso hizo que los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey ordenasen el viernes una cuarentena obligatoria para cualquier viajero internacional que haya tenido contacto con pacientes de ébola en los tres países de África occidental más afectados -Liberia, Guinea y Sierra Leona.

La primera persona a la que se aplicó la norma fue un trabajador sanitario que el viernes regresó al país tras atender a pacientes con ébola en África. El viernes por la tarde había desarrollado fiebre y su caso estaba siendo evaluado, dijeron autoridades de Nueva Jersey.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, criticó a Spencer diciendo que debería haberse quedado en casa hasta que hubiese pasado el periodo en el que podía desarrollar la enfermedad. El virus puede esconderse en el cuerpo de un paciente hasta 21 días antes de que este empiece a mostrar síntomas.

Colegas de Spencer en Guinea dijeron que siempre se apegó a los procedimientos de seguridad establecidos por MSF

"El doctor Spencer es un compañero valioso, fue voluntario e hizo un gran trabajo, pero era situación para una cuarentena voluntaria de 21 días. Seamos honestos, es médico y ni siquiera siguió la cuarentena voluntaria", dijo Cuomo.

Ni los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos ni Médicos Sin Fronteras piden a los sanitarios que regresan de la zona más afectada por ébola que guarden cuarentena, pero sí recomiendan tomarse la temperatura al menos dos veces al día. Spencer estaba siguiendo esa recomendación, dijeron funcionarios.

Los amigos del médico lo describían el viernes como un amante de la diversión, pero decidido a seguir implicado en la lucha sanitaria mundial.

"Todo lo demás en la vida estaba en segunda, tercera o cuarta posición en su lista de prioridades", dijo Liz Edelstein, médico de urgencias en San Diego que conoció a Spencer mientras impartía un curso sobre medicina tropical.

Ni los médicos de Bellevue ni funcionarios de la ciudad han dado a conocer mucha información sobre su estado, pero dijeron que estaba bastante bien a mediodía del viernes y que estaba hablando con conocidos a través de su celular.

La novia de Spencer también está aislada en el hospital, aunque no ha desarrollado ningún síntoma de la enfermedad.

En un artículo publicado en la revista Emergency Physicians International el pasado mayo, Spencer habló sobre algunas de las duras condiciones de las que fue testigo mientras trabajaba en Burundi. Estas incluían la falta de medicamentos básicos como aspirina o tener que racionar el suministro de oxígeno a los enfermos graves.

La epidemióloga Leslie Roberts, de la escuela de salud pública Mailman de la Universidad Columbia, quien trabajó con Spencer haciendo investigación de campo en Burundi, dijo en un correo electrónico que "es una de las personas más brillantes y encantadoras" con las que jamás trabajó.

Colegas suyos en Guinea dijeron que Spencer siempre se apegó a los procedimientos de seguridad establecidos por Médicos Sin Fronteras en su clínica de Gueckedou.

"Me preguntó cómo se contagió porque era un hombre precavido", dijo una higienista que habló con The Associated Press a condición de que guardara su anonimato porque no estaba autorizada a hablar con periodistas.

"Desde que nos enteremos de que se contagió nuestra moral está baja", dijo la higienista. "Rezamos por Craig y por nosotros mismos porque todos los días tenemos contacto con él".

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios