Papa Francisco está estable pese a neumonía en ambos pulmones

El Pontífice no pasa por alto las oraciones que la gente realiza por su pronta recuperación, destacó Matteo Bruni.

|
Papa Francisco está estable pese a neumonía en ambos pulmones. (Foto: AP)
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

A pesar de haber desarrollado neumonía en ambos pulmones, el Papa Francisco fue capaz de pasar una buena noche, levantarse de la cama y disfrutar su desayuno este miércoles.

Por medio de un comunicado, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, informó que la salud del Pontífice, de 88 años, no presentó complicaciones en su quinta noche en el hospital Agostino Gemelli de Roma.

“Tuvo una noche tranquila, se despertó y desayunó”, aseguró Bruni.

El día de ayer, el Vaticano informó que los exámenes médicos confirmaron la presencia de neumonía en ambos pulmones del Papa Francisco. Además, se determinó que la infección respiratoria incluye bronquitis asmática, por lo que ha sido necesario administrarle un tratamiento con antibióticos y cortisona.

“Las pruebas de laboratorio, la radiografía de tórax y el estado clínico del Santo Padre continúan presentando un cuadro complejo”.

Aunque presenta problemas de salud a una edad avanzada, Bruni comentó que el Pontífice está de buen humor y no pasa por alto las oraciones que la gente realiza por su pronta recuperación.

Esta mañana, el vicario del Papa Francisco solicitó a todos los fieles creyentes a dedicar una hora de oración silenciosa previo a los servicios de vísperas de la tarde.

¿QUÉ HA OCURRIDO CON LA SALUD DEL PAPA FRANCISCO?

El Papa Francisco fue hospitalizado en el Hospital Gemelli el pasado viernes en estado “regular” tras una semana lidiando con bronquitis, que terminó por agravarse. El lunes, los médicos determinaron que padecía una infección respiratoria polimicrobiana, es decir, una combinación de virus, bacterias y otros microorganismos afectando su sistema respiratorio.

“La tomografía computarizada de seguimiento del tórax que el Santo Padre se realizó esta tarde... demostró el inicio de una neumonía bilateral, lo que requirió terapia farmacológica adicional”, expuso Bruni.

La bronquitis puede evolucionar hacia neumonía, una afección más grave en la que los sacos de aire de los pulmones se inflaman e infectan. Si la neumonía afecta ambos pulmones, la situación se torna más delicada, ya que el cuerpo pierde la capacidad de compensar con tejido pulmonar sano. 

El tratamiento varía según la gravedad, e incluye oxígeno, líquidos intravenosos y medicación específica para combatir la infección.

Por fortuna, el Papa Francisco ha mostrado signos de estabilidad: respira sin asistencia, desayuna con regularidad, se levanta de la cama, lee los periódicos y trabaja desde su habitación en el hospital. Sin embargo, el Vaticano no ha dado detalles sobre su evolución ante el tratamiento, más allá de señalar que no tiene fiebre.

El doctor Carmelo D’Asero, especialista en enfermedades infecciosas y geriatría en Roma, advirtió que la ausencia de fiebre no es necesariamente una señal alentadora.

“Una fiebre alta es un signo de una respuesta inmune a un patógeno. Tener una fiebre baja y tener una infección bronquial grave es un signo de una respuesta inmune disminuida y eso nos preocupa un poco más, digamos. Quizás si tuviera fiebre, habría sido mejor”.

Con información de AP 

Lo más leído

skeleton





skeleton