23 de Mayo de 2018

Quintana Roo

Descubren fabricantes naturales de arena

Se realizó un estudio sobre cómo se forma y qué organismos son los principales productores en el mar Caribe

El pasto marino es similar al pasto terrestre y ayuda a la formación de arena. (Redacción/SIPSE)
El pasto marino es similar al pasto terrestre y ayuda a la formación de arena. (Redacción/SIPSE)
Compartir en Facebook Descubren fabricantes naturales de arena Compartir en Twiiter Descubren fabricantes naturales de arena

T. Pérez/I. Chan/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La formación de pequeños cristales de carbono de calcio en el pasto marino, que es similar al pasto terrestre, fue descubierta en el mar Caribe, lo que contribuirá a la formación de arena en las playas del mar tropical de Quintana Roo.

El estudio se hizo en el área arrecifal de Puerto Morelos y va a permitir conocer mejor cómo se forma y qué organismos son los principales productores de la arena en el mar Caribe, pero especialmente en las playas del mar tropical.

Buscaban su origen 

Desde hace 100 años un grupo de científicos mantuvo una fuerte discusión sobre el origen de los cristales más finos de carbonato de los bancos de arena tropicales conocidos como “limo de carbonato”.

Un sector de ellos creyó que este origen era puramente químico por las condiciones del agua que permitían la formación espontánea de los cristales, pero otro grupo ha sido más partidario de buscar este origen en la biología de organismos conocidos como biomineralizadores, como algas e invertebrados, capaces de producir estos finos cristales en grandes cantidades para explicar  la formación de los bancos de sedimentos (arena) en las playas. 

Esta larga polémica ha sido recientemente resuelta por investigadores de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales Puerto Morelos del Instituto de Ciencias del Mar y Limnonología (ICML) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes lograron por fin encontrar el origen de este limo de carbonato.

Los pastos se convierten en un papel importante en el ciclo del carbono oceánico.

Susana Enríquez Domínguez y Nadine Schubert identificaron que la gran cantidad de carbonato que se veía de la hoja de los pastos marinos, científicamente conocidos como Thalassia testudinum, produce en la misma planta un sedimento muy fino desde su esqueleto.

Hallaron que estos pastos que sirven de hábitat para gran variedad de organismos en las zonas arrecifales, sustituyen parte de la fibra vegetal de sus hojas por pequeños cristales de aragonita.

Forman arena muy fina 

Las investigadoras explican que los cristales de aragonita se sitúan en las paredes de las células y como depósitos externos sobre la hoja, y a medida que se desprenden de la planta o que las hojas se descomponen, se sueltan al mar para formar arena muy fina que las corrientes marinas acumulan en bancos en el fondo y se depositan en las playas de nuestras costas.

Susana Enríquez describe que la calcificación es natural en este tipo de ecosistemas, pero con este descubrimiento los pastos se convierten en un papel importante en el ciclo del carbono oceánico.

Con dicho hallazgo se dará explicación al enorme volumen de limo que se acumula especialmente en algunos bancos tropicales como Bahamas y Florida, conocidos como “fábricas de carbonato”,  porque con este se deduce que la pradera submarina es, junto con los bosques de mangle y los humedales costeros, uno de los ecosistemas más productivos del planeta.

Investigan las condiciones que impiden generar arena 

Es la primera vez que se observa este fenómeno en una planta marina y para detectarlo tuvieron que utilizar técnicas de microscopía electrónica y de microanálisis con rayos X, durante más de cuatro años. 

En este descubrimiento también se detectó que dicha producción de carbonatos no la realiza siempre la hoja, y ahora las investigadoras trabajan para conocer cuáles son las condiciones que impiden a la planta generar arena.

La relevancia de implementar acciones de protección de las praderas marinas es porque sirven para refugio y zona de cría de especies de peces e invertebrados marinos, además de su habilidad de inmovilizar grandes volúmenes de carbono oceánico y atmosférico en forma de biomasa vegetal y de “limo de carbonato”,  lo que demuestra su alto valor ambiental para la mitigación del cambio climático.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios