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Las colillas de cigarro, taparroscas, corcholatas, botellas de plástico y popotes, son los desechos que más se encuentran. (Contexto/Internet)
Las colillas de cigarro, taparroscas, corcholatas, botellas de plástico y popotes, son los desechos que más se encuentran. (Contexto/Internet)

Itzel Chan/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Mediante la campaña “Di no al popote”, distintas asociaciones civiles se han unido en redes sociales para concienciar a la población sobre el uso innecesario de este producto, ya que pone en riesgo la vida de los animales.

El uso de los popotes es considerado por ambientalistas como innecesario al momento de ingerir alimentos líquidos, pues es posible hacerlo de manera directa.

Las playas son los sitios en los que se encuentran con más frecuencia y, al mismo tiempo, son lugares que representan más peligro porque tanto las aves como las tortugas marinas tienden a comérselos al confundirlos con alimento, de acuerdo con Alejandra López de Román, coordinadora internacional en México de Ocean Conservancy.

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Un popote tarda hasta más de 100 años en degradarse, lo que también lo convierte en un agente contaminante, ya que libera los químicos con los que fue elaborado.

Cifras que ha manejado Ocean Conservancy, indican que en los 17 estados costeros, incluyendo Quintana Roo, es posible contabilizar 17 mil popotes durante tres horas, en una sola limpieza de playas.

Agrupaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) promueve mediante redes sociales como Facebook y Twitter la campaña de “Di no al popote”, ya que en ocasiones los ciudadanos que los usan, los dejan fuera de los botes de basura y a esto se suma que son ligeros y el viento se los lleva hasta el mar.

Ahorro en el bolsillo

Los ambientalistas sugieren al sector restaurantero y hotelero que no promuevan su uso; al dejar de hacerlo representará un ahorro en sus bolsillos a la par de contar con medidas sustentables.
Ocean Conservancy ha notado que esto no es un problema exclusivo de México, sino global, ya que por ser costumbre estadounidense, se ha ampliado a otros países.

Durante las jornadas de limpieza de playas, las colillas de cigarro, taparroscas, corcholatas, botellas de plástico y popotes, son los desechos que más se encuentran. 

Cada día miles de popotes terminan en ríos y playas, contaminando la flora y fauna del entorno, además de generar caos en las calles de las ciudades porque las alcantarillas se obstruyen en temporadas de lluvias.